Mientras los equipos de rescate trabajan en Venezuela tras el devastador terremoto, la crisis humanitaria se agrava en La Guaira, el estado más afectado. La escasez de alimentos es generalizada, los servicios básicos han colapsado y la conectividad se ha visto gravemente afectada.
Las tensiones comunitarias aumentan debido al acceso restringido a la ayuda. Ante esta situación, el Programa Mundial de Alimentos de la ONU ha lanzado un llamado urgente solicitando 50 millones de dólares para asistir a 500.000 personas durante los próximos tres meses.