Se cuestiona la preparación física de la Selección Argentina en la Copa del Mundo, señalando que varios jugadores titulares venían de no jugar partidos durante 11 días, lo que podría explicar los calambres sufridos, como el de Enzo Fernández.
Se introduce la hipótesis de que el choque climático entre el calor exterior y el aire acondicionado de los estadios podría estar afectando a los jugadores. Se menciona que el próximo partido de Argentina en Atlanta será en un estadio techado y con aire acondicionado.
Se recuerda que el partido contra Cabo Verde, a pesar de ser considerado accesible, complicó a Argentina, lo que subraya la necesidad de Scaloni de realizar cambios y buscar nuevas estrategias, similar a lo que hizo tras la derrota contra Arabia Saudita en 2022.