La Confederación Brasileña de Fútbol mantiene su postura de respetar el contrato de Carlo Ancelotti hasta 2030, dejando la decisión final al técnico sobre su continuidad tras la eliminación del Mundial.
Se considera que el clamor popular podría ir en contra de la permanencia de Ancelotti, pero la confederación apuesta por mantener el acuerdo. La responsabilidad recae ahora en el entrenador para decidir si continúa o no al frente de la selección brasileña.