Un colegio en Caracas, Venezuela, colapsó 10 días después de los terremotos que afectaron la región. La estructura, que presentaba daños en columnas y mampostería, se derrumbó sin causar víctimas fatales, pero generó preocupación por la seguridad de otras infraestructuras dañadas.
Los escombros del colegio cayeron sobre viviendas cercanas, provocando al menos un herido. Este incidente reabre el debate sobre qué hacer con las estructuras afectadas por los sismos: si repararlas o demolerlas por completo.