La competencia por la influencia en las Islas del Pacífico se intensificó tras la frustración de los líderes de la región con la postura de Australia frente al cambio climático. China aprovechó esta oportunidad para estrechar lazos, firmando acuerdos de seguridad que generaron preocupación en Australia.
Un ejemplo es el acuerdo filtrado con las Islas Salomón, que prevé apoyo de seguridad por parte de las Fuerzas Armadas Chinas. Esta situación se convirtió en un tema central durante las elecciones generales australianas, evidenciando la importancia estratégica de la región.