El Chavo intenta pagar un mes de renta con dinero obtenido como gratificación por encontrar un perro perdido. Sin embargo, el señor Barrientos desconfía del origen del dinero, insinuando que no fue obtenido a base de trabajo honesto.
Barrientos cuestiona la procedencia del dinero, y el Chavo se defiende, aunque su explicación no convence al casero. La situación se complica cuando Barrientos revela que él mismo hizo que el perro se perdiera para que el Chavo lo encontrara, evidenciando una trampa.