El recorrido por Siena llega a la plaza de San Giovanni, donde se encuentra el Batisterio de San Giovanni y la imponente Catedral de Siena (Duomo).
Se describen los portales de madera del batisterio y los colores (blanco, rosa y negro) de su frente. La Catedral, iniciada entre 1215 y 1230, muestra una mezcla de estilos gótico y románico. Se menciona un plan fallido en 1338 para triplicar su tamaño, que se vio interrumpido por la peste negra.