La selección brasileña ha mostrado un rendimiento muy pobre en los últimos 24 años, sin alcanzar instancias decisivas en los Mundiales. A diferencia de potencias como Francia, que ha logrado dos finales consecutivas, Brasil no ha sabido mantenerse competitivo.
A pesar de su rica historia en el fútbol mundial, los últimos 24 años han sido decepcionantes. La camiseta pentacampeona del mundo no se ha visto respaldada por actuaciones acordes a su legado.