El periodista se prepara para su bautismo submarino con el objetivo de cosechar botellas de vino de la cava submarina en el Golfo San Matías. Guiado por su instructora Laura, recibe las instrucciones básicas de buceo, incluyendo el uso del equipo de oxígeno, chaleco compensador y visor.
Se le instruye sobre la importancia de respirar continuamente y evitar aguantar la respiración, así como sobre cómo ajustar el visor y la técnica de ecualización para evitar molestias en los oídos durante el descenso. La experiencia se describe como un momento de gran expectativa y un sueño por cumplir.