Ante la ola de calor en España, Barcelona ha implementado 500 "refugios climáticos" en diversos espacios como museos, bibliotecas y hospitales. Estos centros ofrecen un lugar fresco e hidratación a quienes lo necesiten.
La iniciativa busca proteger a la población vulnerable, especialmente a personas mayores, que pueden sentirse mal en sus hogares debido a las altas temperaturas. Las bibliotecas, en particular, se han convertido en un punto de encuentro popular para quienes buscan escapar del calor.