Tesla reportó un aumento significativo en las ventas de sus autos eléctricos entre abril y junio de 2026, alcanzando 480 mil unidades a nivel global, revirtiendo una tendencia de dos años de descensos.
Este crecimiento se atribuye, en parte, a las complicaciones en el estrecho de Ormuz y el consecuente aumento del precio del petróleo, que ha disminuido la popularidad de los vehículos de combustión. Anteriormente, las ventas de Tesla se vieron afectadas por un boicot a su CEO, Elon Musk.
En Rusia, la venta de autos eléctricos e híbridos ha repuntado debido a la escasez de combustible, provocada por ataques ucranianos a refinerías. Las ventas de vehículos híbridos se duplicaron en los primeros cinco meses del año, y las de autos eléctricos aumentaron un 19%.
Conductores rusos buscan sortear la crisis de combustible, que ha generado largas colas y precios elevados. Algunos prefieren modelos híbridos por considerarlos más prácticos ante la aún incipiente infraestructura de autos puramente eléctricos en el país.