Se comenta que en verano el lugar "explota". Se pide permiso para mostrar la vista de la montaña y se expresa el deseo de que los árboles verdes y los senderos se conserven, evitando la entrada de vehículos para cuidar este lugar como era originalmente.
Se menciona un método de seguridad peculiar del barrio: un silbato que se escucha a gran distancia y funciona como señal de alerta.