El equipo de antropología forense ha sido clave en la investigación del caso de Diego, logrando datar los restos óseos encontrados y ubicarlos temporalmente en la década del 80.
El hallazgo de un reloj Casio con calculadora fue fundamental para esta datación, permitiendo vincular el caso con la época de la desaparición del hermano de una de las familias.
Este avance científico ha sido crucial para avanzar en la identificación y esclarecimiento del caso, brindando esperanza a la familia.