En un segmento que parece evocar recuerdos y anécdotas, se menciona la figura de Lionel Messi. Se relata una experiencia en el estadio de Nueva Jersey donde el relator caminó abrazado a Messi, expresando su admiración por el jugador.
Se destaca la premonición de que Messi era un jugador diferente, con la visión de que tarde o temprano se consagraría como tal, diferenciándose del resto. La anécdota se complementa con el deseo de que Messi firme una bandera.