Cinco amigos salteños, viviendo en California, se unieron para vender Fernet y así solventar los gastos y poder disfrutar del mundial. La idea surgió de aprovechar la pasión argentina por el fútbol y la bebida.
Se genera un contraste entre el Fernet que disfrutan los amigos y el mate que toman los conductores del programa, sugiriendo que ambos son "regados por el mundial". El emprendimiento busca capitalizar el fervor mundialista y la identidad argentina.