Se debate sobre las reglas del matrimonio en el contexto del mundial. La premisa es que si uno quiere ir con amigos, no debe llevar al cónyuge, y viceversa. Se enfatiza que en el matrimonio no se puede tener amigos que interfieran con la experiencia individual.
La idea es que cada uno viva su pasión, ya sea el mundial con amigos o amigas, sin presiones ni obligaciones de pareja. Se busca un equilibrio para que ambos disfruten del evento deportivo sin conflictos.