El consumo de drogas sintéticas y mezclas adulteradas ha aumentado exponencialmente, generando miles de muertes por sobredosis a nivel mundial, según un informe de Naciones Unidas.
El número de consumidores de drogas ilícitas creció un 34% en la última década, alcanzando 331 millones de personas. Las drogas sintéticas, de producción más barata y difícil de controlar, como el fentanilo, son cada vez más potentes y peligrosas. La proliferación de cócteles químicos, cuya composición es desconocida incluso para los consumidores, representa un desafío creciente para la salud pública.
Las organizaciones criminales modifican constantemente las fórmulas para evadir controles legales, creando nuevas sustancias psicoactivas. La ONU advierte que el mercado mundial de drogas está evolucionando más rápido que las respuestas institucionales, incrementando los riesgos para la salud.