La proliferación de comercios de productos importados chinos en Monte Grande está generando preocupación entre los vendedores minoristas locales. Estos locales, que abarcan rubros como librería, juguetería, ropa y lencería, ofrecen precios considerablemente más bajos, afectando la rentabilidad de los negocios tradicionales.
Se observa una "invasión" de estos comercios, con la apertura de nuevos locales de gran tamaño e incluso la adquisición de galerías completas para centralizar la oferta de productos chinos. Los comerciantes locales denuncian que la competencia es desleal, atribuyendo el éxito de los locales chinos a la subfacturación y a la venta de productos de menor costo.
La situación ha llevado al cierre de comercios tradicionales con décadas de antigüedad, que no pueden competir con los precios y la oferta de los productos importados. A pesar de que los precios son bajos, la clientela sigue siendo variada, y la calle Alem de Monte Grande se ha convertido en un epicentro de esta actividad comercial.
Los consumidores, por su parte, valoran la posibilidad de adquirir diversos productos a precios accesibles, aunque reconocen que la calidad puede ser inferior a la de productos de marcas reconocidas. La expansión de estos comercios no se limita a Monte Grande, sino que se observa en otras zonas como Lomas de Zamora y la Ciudad de Buenos Aires.