Se compara la situación económica actual con la de la convertibilidad, advirtiendo sobre una "bomba inflacionaria" inminente. Se argumenta que el gobierno está trasladando la inflación y la suba del dólar presentes hacia el futuro mediante el endeudamiento, emulando la "antipática aritmética monetaria" de Sargent y Wallace.
Se señala que el dólar se encuentra artificialmente planchado debido al endeudamiento gestionado por el ministro Caputo. Se advierte que esta estrategia, similar a la de la convertibilidad, podría culminar en una explosión de precios y un aumento de la pobreza, tal como ocurrió en 2001.
Se cita a Juan Giacomini y a Emanuel Álvarez Agis, quienes coinciden en que la situación actual, con un dólar bajo y alta inflación, es insostenible y similar a la previa a la crisis de la convertibilidad, anticipando un final similar.