La esquina de la colectora de la Richeri y Blanco Encalada en Villa Madero se ha convertido en un foco de robos recurrentes, generando inseguridad entre los vecinos y automovilistas. A pesar de ser un punto crítico y transitado, la zona carece de presencia policial visible, lo que facilita la acción de los delincuentes.
Se han registrado numerosos intentos de robo, con ataques frecuentes a mujeres que circulan solas. La falta de medidas de seguridad, como una garita o patrullaje policial, a pesar de las denuncias constantes, genera impotencia y reclamos por mayor protección.