Tuk Boat Beach, en Curazao, debe su nombre a un remolcador que se hundió accidentalmente en los años 80. Con el tiempo, el barco fue colonizado por corales y vida marina, convirtiéndose en un arrecife artificial y uno de los sitios de buceo más visitados del Caribe.
La playa es ideal para el snorkel y el buceo, ya que el barco se encuentra a poca profundidad y es accesible nadando desde la costa. La transparencia del agua y la rica biodiversidad marina ofrecen una experiencia submarina excepcional.