Los recientes terremotos en Venezuela han causado una catástrofe natural con un impacto económico estimado en 6.700 millones de dólares, según Naciones Unidas.
Los sismos de magnitud 7.2 y 7.5, que azotaron la costa norte del país, afectaron a más de 8.6 millones de personas y causaron daños significativos en aproximadamente 1.7 millones de edificios. La estimación de daños directos, que incluye viviendas y activos económicos, representa el 6% del PIB venezolano.
El informe de la ONU subraya que esta cifra no incluye los daños a la infraestructura pública ni las pérdidas derivadas de la paralización económica, lo que sugiere que el costo total de la reconstrucción será considerablemente mayor. La recuperación y reconstrucción de las zonas afectadas se presentan como un desafío monumental para el país.