Una clienta visita la Joyería El Tazador para tasar y vender joyas antiguas, incluyendo un reloj de bolsillo de oro, broches de platino con diamantes, anillos de oro blanco con esmeraldas y zafiros, y aros antiguos. Las piezas, algunas datadas del siglo XIX, fueron encontradas en la casa de su madre.
La tasadora, Natalia, cotiza las joyas en 17.500.000 pesos. La clienta, sorprendida por el valor, planea usar el dinero para los gastos de su madre y un viaje a Francia, aunque considera tasar en otros lugares antes de decidir.