Se describe la zona de South Beach, en Miami, como un área de gran afluencia turística y con mucho movimiento, especialmente en Ocean Drive y la paralela Collins Avenue.
Se compara Collins Avenue con avenidas emblemáticas de Buenos Aires como la Avenida Libertador, destacando su carácter más tranquilo pero igualmente atractivo para comer y pasear. Se observa una predominancia de turismo y argentinos mayores de 50 años, en contraste con una menor presencia de jóvenes argentinos.
A pesar de las posibles críticas sobre la humedad o el aspecto "noventoso" de algunas zonas, se reafirma que Miami tiene la particularidad de unir constantemente a los argentinos, creando un sentido de comunidad.