La seguridad en Washington D.C. para un evento con Donald Trump se ha incrementado significativamente, similar a la seguridad de un nuevo presidente. Los servicios secretos, el FBI y diversas policías locales, estatales y federales están a cargo del operativo.
Se implementaron medidas como drones y francotiradores, y los controles de acceso son extremadamente rigurosos, comparables a los de un aeropuerto.
Se espera la asistencia de cientos de personas, incluyendo artistas y políticos, en un evento que coincide con la proximidad de las elecciones presidenciales y el 250 aniversario de la democracia estadounidense.