La organización Fundemar, en el Caribe, lleva a cabo un ambicioso programa de restauración coralina que involucra a científicos y voluntarios de todo el mundo. El equipo monitorea y registra sistemáticamente los desoves de coral, creando calendarios de predicción y desarrollando laboratorios de fertilización sexual asistida.
El objetivo es fortalecer los corales frente a amenazas como el cambio climático y asegurar su supervivencia. Voluntarios como María, que llegó de México y lleva casi 10 años colaborando, se unen a la misión de conservar este ecosistema vital.
Tras la recolección de gametos durante el desove, los corales jóvenes son cultivados en laboratorio y viveros submarinos antes de ser reintroducidos en el arrecife. Se enfatiza la importancia de la coordinación y la colaboración internacional para la recuperación de los ecosistemas marinos.