Cuba registró en junio un récord histórico de 107 manifestaciones, impulsadas por apagones de hasta 48 horas y una crisis de servicios públicos sin precedentes.
El Observatorio Cubano de Conflictos documentó 57 protestas en las calles, superando el récord anterior de 54 manifestaciones en marzo. Los apagones generalizados, que afectaron a La Habana y otras provincias, llevaron a los ciudadanos a salir a las calles con cacerolazos y consignas pidiendo "libertad e intervención ya".