Se debate la posibilidad de que seres extraterrestres se comuniquen con la humanidad, descartando la idea de que lo hagan a través de gobiernos.
Se compara la interacción con civilizaciones avanzadas con la "observación no participante" utilizada en antropología, sugiriendo que los visitantes extraterrestres podrían estar estudiando a la humanidad sin intervenir.
Se plantea la pregunta de quién debería representar a la humanidad en caso de un contacto, sugiriendo que podría ser un científico, filósofo o poeta, en lugar de un gobierno.