Una periodista conmemorativa relata su experiencia cubriendo la Casa Rosada desde el año 2000, debutando durante la presidencia de De La Rúa y viviendo los turbulentos días del 2001, incluyendo la renuncia presidencial.
Describe la conmoción de aquellos días, la soledad en la Casa Rosada vacía y el rol crucial de los periodistas para obtener información que el poder a veces oculta, contrastando con la inmediatez actual de las redes sociales.