El segmento detalló la construcción y el propósito del Castillo de Neuschwanstein, ordenado por Luis II de Baviera en 1869.
Se explicó que el rey no buscaba una fortaleza defensiva, sino un refugio privado para escapar de la política y vivir rodeado de sus ideales románticos, inspirados en las óperas de Richard Wagner.
A pesar de su apariencia medieval, el castillo es una construcción moderna del siglo XIX, equipada con sistemas de calefacción, agua corriente, ventilación, montacargas y timbres eléctricos.
La construcción, que tardó 17 años, nunca se completó en su totalidad, pero alberga estancias impresionantes como la Sala del Trono, la sala de cantores y una gruta artificial.