Se abordó la influencia del consumo de alcohol en la gestión de emociones, explicando que el alcohol reduce las inhibiciones y afecta la parte frontal del cerebro relacionada con las emociones. Se advirtió sobre el condicionamiento de asociar el consumo de alcohol con actividades como ver un partido.
Se ofreció una técnica de respiración simple (inhalar 4, sostener 2, exhalar 6) para reducir el estrés, enfatizando que la exhalación más larga activa el sistema parasimpático y genera calma. Se conectó esto con la importancia del deporte en la vida, no solo para el desarrollo físico sino también para aprender a manejar la frustración, el error y la salud mental, fomentando la resiliencia y la felicidad.