La madre de Agostina expresa su satisfacción con la actuación del fiscal en el caso de su hija, pero manifiesta el profundo dolor y la angustia que le genera la pérdida.
Afirma que se dijeron muchas mentiras sobre ella y su hija, y que solo ellas y su abogado conocen la verdad. Cuestiona la crueldad de quienes las juzgaron sin saber los hechos y lamenta el daño irreparable que le causaron.
La madre relata el tormento de no poder ver más a su hija y el sufrimiento diario, pidiendo que se reflexione sobre el daño que se puede causar a una persona y a su familia.