Se aclara que la ley de jubilaciones no ha sido modificada realmente, sino que se han suspendido aspectos clave mediante decretos. No existe una nueva ley de movilidad jubilatoria; en cambio, se aplica la movilidad basada en la inflación, dejando de lado otros factores que podrían beneficiar a los jubilados.
Esta situación genera incertidumbre y preocupación entre los jubilados, quienes ven afectado el valor de sus haberes. Se cuestiona la legitimidad de estos cambios realizados por decreto y su impacto en el sistema previsional.