Tras una "prueba" calificada como "una mierda" por Jorge Ginzburg pero que le resultó interesante, Ernestina Pais comenzó a realizar "notas" de tres minutos para el programa "La Biblia y el Calefón".
Pais recuerda con asombro que esas notas cortas aún son recordadas, destacando la genialidad de Ginzburg en la producción de contenidos televisivos.
Describe las reuniones de producción como "un delirio" y muy divertidas, resaltando la habilidad de Ginzburg para manejar múltiples ideas y rematar chistes.