Ernestina Pais relata una anécdota de su juventud en la que, instada por Jorge Ginzburg a no ser prejuiciosa, aceptó tener una "experiencia homosexual" como una "prueba".
Para llevar a cabo esta experiencia, consumió una cantidad considerable de cerveza y se disfrazó con una peluca para evitar ser reconocida.
A pesar de que el resultado de la prueba fue calificado como "una mierda" por Ginzburg, a él le encantó, lo que llevó al inicio de su colaboración en el programa "La Biblia y el Calefón".