Una persona se identifica como cabulera y explica la importancia de ver los partidos en el mismo lugar del sillón, incluso llegando a mover a otros si no está en su sitio habitual.
Esta cábala se originó tras un mal resultado en un mundial anterior, marcando un antes y un después en su forma de seguir los encuentros.
Se menciona que Marina Fernández también aplicaba sus cábalas al ver el partido, resaltando la importancia que algunos hinchas le dan a estas rutinas para la suerte del equipo.