Una juguetería en Brasil se convirtió en escenario de una divertida broma con muñecos realistas de Chucky y su novia. Los clientes, al encontrarse con las figuras, reaccionaron con sorpresa y susto.
Los muñecos, con expresiones muy logradas, fueron colocados estratégicamente para sorprender a quienes se acercaban a comprar. Las reacciones de los compradores, que iban desde el asombro hasta el intento de escapar, fueron captadas por las cámaras, generando momentos de humor.