Homero expresa su temor ante la inminente cirugía de corazón y pide a Marge que cuide de sus hijos si algo le sucede.
Marge le asegura que nunca se volvería a casar y que no quiere que sus cenizas se guarden bajo la cama como recordatorio de su matrimonio.
Homero intenta dar unas palabras a sus hijos, pero se muestra torpe al expresar sus sentimientos, llegando a decirle a Lisa que está adoptada y no la quiere, aunque luego aclara que Bart la ama.