La Fraternidad Sacerdotal San Pío X, un grupo ultraconservador disidente de la Iglesia Católica, mantiene una postura de oposición al Vaticano desde su fundación en 1970 por Marcel Lefaz.
La fraternidad rechaza reformas del Concilio Vaticano II, el diálogo interreligioso, la misa en idiomas distintos al latín y la libertad religiosa, valores que los han llevado a enfrentamientos con la Santa Sede.
En 1988, el arzobispo Lefaz fue excomulgado junto a otros cuatro obispos por consagrar sin permiso papal. Aunque Benedicto XVI revirtió la excomunión en 2009, el Papa León XIV los declaró en cisma en 2023 por desobediencia.