El fanatismo de los hinchas argentinos por la Selección Nacional, especialmente por Lionel Messi, se manifiesta de formas extraordinarias. Se relatan casos de personas que han vendido todo para conseguir entradas o que viajan en bicicleta miles de kilómetros para seguir al equipo.
Este fervor se explica por la pasión argentina, que a menudo supera la racionalidad y guía las acciones de los seguidores. La cultura del fútbol en Argentina, con sus clubes y la intensidad de los fines de semana, contrasta con la experiencia en Estados Unidos, donde la MLS no genera el mismo nivel de fervor.
La presencia de argentinos en las tribunas crea un ambiente de localía, incluso en estadios neutrales. Esta identificación colectiva y la búsqueda de experiencias compartidas son parte fundamental de la identidad del hincha argentino, que contagia su pasión incluso a quienes no son del país.