Fuera de los hospitales en Venezuela, se colocan anuncios con los rostros de personas desaparecidas tras el terremoto, junto con números de contacto y la información de dónde se encontraban al momento del sismo. Listas de pacientes ingresados se exhiben para que los familiares puedan verificar si sus seres queridos se encuentran allí.
La búsqueda se vuelve desesperante ante la poca información disponible y la falta de hallazgos. Algunas familias recorren varios hospitales sin éxito, aumentando la angustia. Se han activado aplicaciones para consultar ingresos en tiempo real, pero la incertidumbre persiste para quienes buscan a sus familiares.