Europa implementará a partir del 1 de julio un arancel de 3 euros por cada compra superior a 150 euros, dirigido a productos adquiridos en tiendas chinas online. Esta medida busca nivelar la competencia y proteger a los productores locales ante el masivo ingreso de paquetes provenientes de China.
La decisión europea responde a la necesidad de que los productos importados cumplan con las mismas normativas y cargas impositivas que los fabricados en el continente. Se busca evitar que los productos chinos, que a menudo ingresan sin controles adecuados, compitan de manera desleal con los productos europeos.
Esta iniciativa europea se suma a las ya existentes para regular el comercio electrónico y mitigar las consecuencias del "fast fashion". La medida busca desincentivar las compras de bajo valor y fomentar un comercio más justo y sostenible.