Se alerta sobre la posible extinción de una especie de mariposa en Canarias debido a la introducción de una planta invasora, la capuchina, originaria de Sudamérica.
Esta mariposa, que antes habitaba en Laurisilva, se ha visto tentada a salir de su hábitat natural para alimentarse de la planta invasora, lo que la expone a ser parasitada por avispas y virus, llevando a un declive poblacional.
Se teme que la especie haya desaparecido en Madeira y La Gomera, y que en Tenerife y La Palma los signos de declive sean evidentes. Si no se toman medidas, se perderá una especie adaptada y única, quedando solo especies invasoras.