Ernestina Pais reflexiona sobre los maestros que ha encontrado en su vida, a quienes agradece por mostrarle caminos.
Menciona a su padre como un maestro por ausencia, quien le enseñó a través de sus decisiones y convicciones la importancia de ponerle "huevos", decir lo que piensa y ser fiel a sí misma.
Destaca también a Jorge Ginzburg como otro maestro fundamental en su carrera, quien le mostró lo bueno y lo malo de su oficio.