En Salerno, se destaca la presencia de un tipo particular de limón en la costa amalfitana, caracterizado por su gran tamaño y una cáscara gruesa que se puede comer. Este limón es la base para la producción del tradicional limoncello, una bebida icónica de la región.
La influencia del limón en la zona es tal que se refleja en diversos productos, como carteras y manteles. La costa amalfitana se presenta como el lugar ideal para disfrutar de esta bebida y de la gastronomía local, intrínsecamente ligada a este cítrico.