Se reporta la situación crítica de un edificio de viviendas llamado Serenísima, que aún está habitado a pesar de los daños sufridos por dos terremotos. Los residentes viven en "extrema necesidad" por no tener otro lugar a dónde ir, a pesar de los riesgos evidentes en la estructura.
Un ingeniero ha afirmado que las columnas del edificio permanecen fuertes, pero las paredes muestran daños significativos, con apartamentos en el primer piso en mal estado y paredes que parecen estar cayendo. La reportera muestra cómo las paredes de los pisos superiores también están en condiciones precarias, generando taquicardia por el peligro inminente.