La magnitud de la destrucción en Venezuela tras los terremotos es alarmante. Mientras el gobierno reconoce 855 edificios afectados, la NASA estima que cerca de 58.870 estructuras sufrieron daños o fueron destruidas.
La situación en La Guaira, la región más golpeada, es descrita como "apocalíptica", con miles de edificaciones devastadas. Se necesitan urgentemente herramientas, voluntarios y alimentación para los rescatistas que trabajan incansablemente.
La falta de acceso a las zonas afectadas y la escasez de combustible para la maquinaria pesada dificultan las labores de rescate y la distribución de ayuda. La cadena de distribución de alimentos también se ha visto seriamente afectada.