La investigación sobre el crimen de Agostina avanza con detalles cruciales sobre los movimientos de los implicados. Se analiza la compra de materiales de construcción y un serrucho por parte de Soledad Andreani en una ferretería, presuntamente para desviar la investigación o deshacerse de pruebas.
Según las cámaras de seguridad, Andreani y Barrelier estuvieron en la ferretería el lunes posterior al crimen. Andreani ingresó al local y compró materiales, mientras Barrelier permaneció en el auto. La vendedora de la ferretería relató que Andreani consultó por varios objetos y compró un serrucho, con la excusa de arreglar una puerta.
La declaración de Andreani, quien se presenta como víctima y se queja de estar implicada, es analizada como un posible rasgo psicópata. El padre de Agostina, Gabriel, también participó en la búsqueda y aportó datos que llevaron a la localización de Barrelier en la casa de Andreani.