Se enfatiza la importancia de la pureza, la santidad y la autoridad espiritual para protegerse de los ataques del diablo, los cuales se intensifican cuando hay "ventanas abiertas" en la vida del creyente, como el enojo, el maltrato o la amargura.
Se llama a la reflexión sobre las acciones que abren estas brechas y se ofrece una oración para recibir la gracia de Dios, la coraza de autoridad y justicia, y la protección divina contra las influencias negativas.