Se presenta la historia de Celso Luis Arrastía, un asesino serial argentino que cometió violaciones y homicidios en Mar del Plata entre 1987 y 1988.
El relato compara este período con otros eventos trágicos de 1988, como el asesinato de Alicia Muniz por Monzón y la muerte de Alberto Olmedo, destacando la conmoción social de la época.
Se subraya la impunidad de Arrastía, cuya situación actual (vivo o muerto) es desconocida, y se menciona que ya había cometido delitos en 1987, utilizando un Peugeot como vehículo.